Acompaño crisis vitales y procesos de transformación personal a través de los sueños, el símbolo y el ritual.

Soy Laia Molina, terapeuta especializada en la integración de sueños, acompañamiento al duelo y rituales de transición.

Mi enfoque une lo simbólico con lo cotidiano; lo espiritual con lo encarnado.

Vivo el soñar como un acto de pura contracultura. Una práctica que reclama la pausa, el silencio y la escucha. Un umbral que nos devuelve nuestras noches, respeta nuestros ritmos naturales y despierta la imaginación de la niña mágica que aún nos habita.

Desde hace más de diez años facilito espacios donde los sueños dejan de ser meros mensajes nocturnos para convertirse en mapas vivos que aclaran, sanan y orientan.

A través de sesiones individuales, círculos y formaciones, he acompañado a cientos de personas a reconectar con su mundo interno, su cuerpo y su voz profunda. Y me encantaría acompañarte a ti a hacer lo mismo.

Acompaño crisis vitales y procesos de transformación personal a través de los sueños, el símbolo y el ritual.

Soy Laia Molina, terapeuta especializada en la integración de sueños, acompañamiento al duelo y rituales de transición.

Mi enfoque une lo simbólico con lo cotidiano; lo espiritual con lo encarnado.

Vivo el soñar como un acto de pura contracultura. Una práctica que reclama la pausa, el silencio y la escucha. Un umbral que nos devuelve nuestras noches, respeta nuestros ritmos naturales y despierta la imaginación de la niña mágica que aún nos habita.

Desde hace más de diez años facilito espacios donde los sueños dejan de ser meros mensajes nocturnos para convertirse en mapas vivos que aclaran, sanan y orientan.

A través de sesiones individuales, círculos y formaciones, he acompañado a cientos de personas a reconectar con su mundo interno, su cuerpo y su voz profunda. Y me encantaría acompañarte a ti a hacer lo mismo.

DE DÓNDE VENGO:

Mi primer maestro onírico fue mi abuelo materno, a quien conocí en sueños a los cinco años —falleció mientras yo me formaba en el vientre de mi madre—. Ahí comprendí que el mundo de la noche era profundamente real.

Crecí prometiendo no olvidar la mirada de mi niña interior. Sin embargo, años más tarde viví una grieta vital profunda:

un momento de desarraigo en el que se cayeron todos mis cimientos y me perdí por completo a mí misma. Viví una verdadera «muerte en vida». Intenté huir buscando respuestas lejos, hasta que la vida me enseñó que el único camino es atravesar e integrar lo que duele.

Ahí comenzó mi propia recomposición cual Kintsugi

El pegamento de oro llegó atravesando el duelo perinatal —que me enseñó a honrar la maternidad no nata— y el acompañamiento en el morir de dos personas muy cercanas, donde comprendí que para aprender a morir en paz, primero hay que habitar la vida en paz.

En el centro de ese renacer, los sueños fueron mi verdadero refugio y brújula.

No te acompaño desde la teoría. Te acompaño desde la presencia de quien ha transitado la muerte, el duelo y el renacer en su propia piel.

DE DÓNDE VENGO:

Los sueños me han acompañado siempre.

Mi primer maestro onírico fue mi abuelo materno, a quien no conocí en vida porque murió en el 5 mes de mi embarazo. Lo conocí en sueños cuando tenía cinco años y comprendí, muy temprano, que el mundo de la noche era profundamente real.

Crecí con la promesa firme de convertirme en una adulta que jamás olvidara la magia, el juego ni la mirada de la niña interior. Sin embargo, mantener esa promesa no fue sencillo.

Años más tarde viví una grieta vital profunda: un momento en el que todos mis cimientos y referentes se cayeron de golpe. Perdí mi suelo, mi sentido de arraigo y, en medio de la tormenta, me perdí por completo a mí misma. Viví una verdadera «muerte en vida». Intenté huir buscando respuestas lejos, hasta que la vida me enseñó que no se puede huir de lo que habita en ti. El único camino es atravesar, ordenar e integrar lo que duele.

El pegamento de oro para reconstruir mis piezas no vino de una sola escuela, sino de la propia experiencia atravesada.

Llegó a través del tránsito del duelo perinatal, que me enseñó a dar espacio al dolor silenciado y a honrar la maternidad no nata. Y se profundizó en el acompañamiento en el morir de dos personas muy cercanas, donde comprendí que hay dos formas de morir —en paz o en lucha— y que ambas son el espejo exacto de cómo hemos vivido.

En el centro de todo ese proceso de reconstrucción, los sueños y su lenguaje simbólico fueron mi verdadero refugio. En ellos encontré la brújula para dialogar con mi inconsciente, sanar viejas heridas y tomar las riendas de mi vida con coherencia y libertad.

No te acompaño desde un pedestal ni desde la teoría. Te acompaño desde la presencia de quien ha transitado la muerte, el duelo y el renacer en su propia piel.

Kintsugi —el arte japonés de restaurar la cerámica rota con hilo de oro, demostrando que las grietas no se ocultan, sino que nos hacen más bellas y resistentes— Retrato hecho por Jordi Bresolí.

Mi recorrido es híbrido, vivo y en constante evolución: como Diplomada en Magisterio de Educación Especial —con más de 18 años vinculada a la diversidad— y Terapeuta especialista en Integración de Sueños, integro la pedagogía viva con la psicología profunda, la imaginación activa como Dream Teacher por la escuela de Robert Moss, el arte ritual y el neochamanismo.

Desde este mapa de formación y mi especialización en acompañamiento al duelo y técnicas de relajación, guío procesos individuales y grupales en momentos de transición, nacimiento, bloqueo creativo o búsqueda de sentido.

Trabajo siempre desde un respeto radical hacia la experiencia interna de cada persona, sabiendo que en el mundo onírico —como en la vida— no hay recetas: hay presencia.

Dónde

he compartido esta mirada

Desde 2016 mi trabajo se ha desplegado tanto en la intimidad de la consulta como en festivales, congresos y espacios dedicados a la conciencia, el cuidado y la transformación.

  • Acompañamiento y Formación: Sesiones 1:1, talleres monográficos y la formación avanzada El Arte del Buen Soñar.

 

  • Festivales y Eventos Destacados:
    • Tierra de Lunas: Círculos de sueños y rituales de incubación.
    • Festival of Consciousness Barcelona: Charla «La revolución de las sábanas», taller «El cine de los sueños perdidos y encontrados», siesta colectiva «Alkimistas del descanso», Charla « Sueños, muerte y trascendencia», taller «Honrar tus muertes en vida».
    • Casa Batlló: Meditación «El despertar del dragón».
    • Otros: Own Spirit Festival, Festival de Yoga, Cumbre Internacional de Sueños e Inconsciente, Casal de la Dona de Lleida,  Rottotm, Aula Extensió Universitària.

 

  • Medios de Comunicación: Colaboraciones en El Suplement del Segre, Diari Ara y Ràdio Nova.

Crear en Colectivo

Hoy siento la llamada de llevar esta mirada a contextos más amplios, colectivos y sociales.

Si formas parte de una entidad, escuela, asociación, ayuntamiento o colectivo que trabaja con personas y deseas explorar temas profundos de forma vivencial, respetuosa y rigurosa, podemos co-crear una propuesta a medida.

Ofrezco charlas, conferencias, talleres y ciclos adaptados que abordan:

  • El descanso y la pausa como medicina.

  • El trabajo con los sueños para el autoconocimiento y la reconexión.

  • El acompañamiento en el duelo, las pérdidas y las etapas de transición.

  • Los ciclos de la vida, la naturaleza y el simbolismo festivo.

  • Los rituales de cierre y renacimiento comunitario.

Estoy disponible para facilitar encuentros, conferencias o ciclos tanto en espacios alternativos como en contextos educativos, sociales y culturales.

Podemos abrir la puerta a los sueños, al descanso y al misterio… incluso en medio del día más cotidiano.

¿Colaboramos?

Manifiesto

de una Soñadora

En un mundo que ha salido tan hacia fuera que no recuerda el camino hacia dentro los Oasis de silencio, reflexión e introspección son más necesarios que nunca.

En un mundo en que las noches han sido expoliadas de la mano de las pantallas y el agotamiento y las mañanas secuestradas por la prisa, recuperar la esencia de estos dos grandes y olvidados momentos del día se vuelve un acto de contracultura muy necesario. 

En tiempos en los que lo queremos todo ayer y con el menor esfuerzo posible, cultivar la paciencia 

(paz-ciencia)  y la espera es un acto de puro amor y respeto a nuestra naturaleza cíclica y rítmica. 

Es tiempo de abrir las puertas a la alquimia del descanso y del sueño, como puentes que entrelazan nuestros mundos y aclaran el camino. 

Es tiempo para abrir las puertas a la magia, en el lenguaje de la sincronía, el poder de la imaginación y la sabiduría que encierra la relación con nuestros sueños. 

Es tiempo para la profundidad. 

y sobre todo es tiempo de dejar de perder el poder a través de nuestra división interna para vivir en coherencia y libertad.

Que así sea.