Necesitan que volvamos a ellos.
Una noche sueñas algo que te deja inquieta. Una casa, una conversación imposible, un animal que aparece de nuevo, una escena absurda que, sin embargo, se queda contigo durante todo el día.
Quizá lo anotas. Quizá piensas un rato en ello, buscas alguna relación, intentas entender por qué te ha afectado tanto. Y después la vida sigue.
Habitantes del Sueño nace para hacer otra cosa: volver.
Volver al sueño cuando ya estamos despiertas, entrar de nuevo en sus imágenes, moverlas, escucharlas, jugar con ellas. Darles un poco más de tiempo antes de convertirlas en una explicación y dejar que el cuerpo, la imaginación y la mirada de otras personas nos enseñen algo que, a solas, quizá no habríamos visto.
No buscamos encontrar la interpretación correcta de un sueño, sino mantener abierta la conversación con él.
Hay algo que solo empieza a aparecer cuando dejamos de acercarnos a los sueños de manera puntual.
Cuando los anotamos y regresamos a ellos. Cuando empezamos a reconocer lugares, personajes, sensaciones o preguntas que reaparecen. Cuando un sueño parece continuar otro que tuvimos semanas atrás o descubrimos que una imagen nocturna sigue acompañándonos mucho después de haber despertado.
Con el tiempo, los sueños dejan de ser acontecimientos aislados y empiezan a formar una especie de territorio propio. Podemos reconocer sus caminos, sus insistencias, incluso algunas de sus formas de hablarnos.
Y aquello que sucede durante la noche empieza, poco a poco, a encontrar un lugar dentro de nuestra vida despierta.
Ese es el corazón de Habitantes del Sueño: la continuidad.
No venir a resolver un sueño.
Crear una práctica.
Partimos de los sueños reales que trae el grupo: a veces un sueño entero, otras una imagen, una sensación al despertar, una pesadilla que vuelve o algo que simplemente no conseguimos olvidar.
Desde ahí exploramos de distintas maneras. Podemos volver a una escena, hablar con uno de sus personajes, seguir una imagen desde el cuerpo, transformarla o imaginar qué ocurre si la historia continúa.
No buscamos descifrar el sueño ni llegar a una interpretación correcta. Nos interesa entrar en relación con él y ver qué aparece cuando le damos un poco más de tiempo.
Compartir los sueños con otras personas abre perspectivas que a solas quizá no aparecerían. Una pregunta, una imagen o la resonancia de otra persona puede llevarnos a mirar nuestro propio sueño desde otro lugar.
Siempre desde la confidencialidad, el respeto y sin interpretaciones impuestas.
Nadie vendrá a decirte qué significa tu sueño. El sueño seguirá siendo tuyo.
No hace falta recordar cada noche lo que has soñado, tener sueños extraordinarios ni haber hecho antes ningún trabajo onírico.
Puedes llegar con un sueño larguísimo, con una sola imagen o diciendo: “Sé que he soñado, pero no recuerdo nada.”
También podemos empezar ahí.
Empezamos el 11 de noviembre de 2026 y termina el 27 de enero de 2027.
Durante tres meses nos encontraremos el segundo y el cuarto miércoles de cada mes en mi sala zoom, de 19:00 a 20:45 h, siempre con el mismo grupo.
11 y 25 de noviembre
9 y 23 de diciembre
13 y 27 de enero
No hay un temario cerrado. Esto no es una formación, es una práctica. Hay una estructura que sostiene el espacio y suficiente apertura para trabajar con lo que esté vivo en el grupo.
Los sueños irán marcando parte del camino.
El grupo será reducido y cerrado durante todo el ciclo, para que podamos conocernos y construir la confianza necesaria para compartir lo que traemos de la noche.
Las inscripciones estarán abiertas hasta completar el grupo.
132 € · ciclo completo
105 € · miembros de La Madriguera
Un sueño puede desaparecer pocos minutos después de despertar.
Pero también podemos detenernos, volver a entrar en él y dejar que nos acompañe un poco más.
Y quizá descubrir que aquello que parecía pertenecer únicamente a la noche también tenía algo que decir sobre la vida despierta.
Habitantes del Sueño es un lugar para seguir esa conversación.